PRÓLOGO
En orden de ilusión
Pit Hartling

Simon Aronson
El buen perfume se vende en frasco pequeño

El primer libro de Pit Hartling, Cartoficciones, era pequeño en tamaño y modesto en cantidad de juegos: tan sólo siete. Pero a magos de todo el mundo les bastó una hojeada para convencerse de que aquel pequeño volumen constituía un GRAN aporte a la cartomagia. Brindaba argumentos tremendamente originales, métodos astutos, y presentaciones cautivadoras, todo ello rematado por perspicaces nociones de teoría acerca de nuestro arte. Claramente, Pit no era un don nadie.

En orden de ilusión es otro paso adelante que confirma a Pit como uno de los principales genios creativos de las cartomagia. Que no te engañe el subtítulo: «Una colección de magia para baraja mnemónica». Su nuevo libro posee un valor incalculable para cualquiera al que interese la cartomagia inteligente e ingeniosa, use o no una baraja mnemónica, puesto que su alcance excede con creces los confines del asunto que trata.

No es necesario insistir en la utilidad, la capacidad de engaño, o la popularidad de la magia basada en la baraja mnemónica. Pit es sin duda uno de sus adeptos más sobresalientes y en este libro vas a ver por qué. En este volumen nos brinda efectos que llevan años formando parte de su repertorio profesional, juegos que han sido probados en el mundo real, perfeccionados a fuerza de presentarlos, y pulidos para que resulten tan entretenidos como mágicos.

Algunas observaciones que estoy seguro picarán la curiosidad de todos los aficionados a la baraja mnemónica:

—En primer lugar, la mayoría de los efectos de este libro no dependen de ninguna ordenación concreta.

—En segundo, aunque Pit utiliza la mnemónica de Juan, este libro está escrito para todos nosotros. Cuando recibí un primer borrador del texto, me sorprendió ver que Pit no había escatimado esfuerzos para proporcionar ejemplos específicos y alternativas tanto para la mnemónica de Juan como para la mía (sin que yo se lo hubiera siquiera pedido… Y estoy seguro de que Pit, en su fuero interno, ofreció sentidas disculpas a Nikola). De hecho, para la sección sobre los Cuartetos, donde la disposición de los varios conjuntos de cuatro cartas del mismo valor depende necesariamente de la ordenación específica, Pit no ha parado de investigar hasta encontrar y describir las peculiaridades, las particularidades y las aplicaciones correspondientes a cada una de estas ordenaciones tan populares.

—En tercer lugar, Pit es un mago profesional, lo que significa que cosas como recomponer o mantener una ordenación una vez acabado el efecto son muy importantes. Casi todos los juegos del libro incluyen una sección titulada «Volver a empezar» que explica cómo recomponer la ordenación de forma eficiente y a menudo hasta automática.

Como artista, Pit es enormemente consciente de que la variedad es lo que mantiene el interés de la audiencia, y de ahí que los juegos abarquen tantos temas. Incluyen localizaciones (por parte del mago como del espectador), lectura de pensamiento, coincidencias, predicciones, y hasta una transformación visual (doble) de un póquer (sí, ¡gracias a una baraja mnemónica!).

Por ejemplo, si te gusta encontrar cartas elegidas de formas imposibles, te va a encantar «Sherlock». Imagínatelo: la baraja está fuera del alcance del mago, se elige y se devuelve una carta libremente, y el espectador mezcla todo. No sólo logras encontrar la carta elegida, sino que la presentación de Pit (que se inspira en el talento de Sherlock Holmes) engancha y capta el interés desde el primer momento. Y, de propina, la baraja que mezcla el espectador regresa en secreto al orden de partida.

«Tal cual» culmina con un clímax doble: el mago y el espectador piensan libremente en sendas cartas y después, con idéntica libertad, extraen una carta del mazo cada uno y se la guardan en un bolsillo. Para sorpresa de todos, cada uno ha encontrado la carta pensada por el otro. El efecto se consigue con un método sencillo y resulta eminentemente práctico, tanto, que puede convertirse en tu juego favorito para cualquier ocasión y circunstancia. En «Intercambio de pensamientos», Pit combina métodos dispares para recrear una versión tremendamente directa y eficiente del clásico «Pensamiento doble» de Al Koran (pero sin baraja marcada), llevando el argumento conocido aún más lejos. El volumen de información y de impacto mágico que Pit extrae de una simple media mnemónica es impresionante.

Los efectos con dos barajas pueden transformar un juego de cartas en algo mucho más «grande», y Pit ofrece varios ejemplos muy originales. Uno de mis favoritos es «Atrápame si puedes» (y sus variantes). No sé muy bien qué parte me gusta más, si lo imposible del argumento (una carta nombrada con total libertad aparece en sándwich entre otras dos pese a que tú nunca tocas la baraja durante el juego) o lo poco convencional del método.

Posiblemente, el lado más innovador de Pit lo encontremos en las pesquisas que comprende la sección dedicada a los Cuartetos. Hace muchos (pero que muchos) años acuñé la expresión «número secuencial» para pensar en clave sobre la «identidad secreta» de una carta (vale decir, su posición original en la ordenación mnemónica) y referirme a ella. Pit, junto con su cómplice creativo Denis Behr, ha acuñado un nuevo término –«número distante»– para referirse a la distancia entre dos cartas específicas de una ordenación. La cuestión, sin embargo, va mucho más allá de la nueva terminología, puesto que aprender los números distantes constituye una nueva y práctica herramienta que permite desplazarte por la ordenación con mayor agilidad. Con una pequeña inversión de esfuerzo memorístico podrás crear muchos nuevos efectos que, de otro modo, habrían resultado incómodos y poco prácticos de presentar. Piensa, por ejemplo, en un efecto de aplauso seguro como la aparición de cuatro cartas del mismo valor. Bien, pues gracias a la idea de los Cuartetos vas a poder presentar multitud de milagros de esa clase. En «Las elegidas», el espectador nombra un valor con total libertad, toca cuatro cartas cualesquiera de la extensión, y resultan ser las cuatro del valor elegido.

Aunque a los amantes de la baraja mnemónica ya se les esté haciendo la boca agua, he mencionado que este libro trata exhaustivamente asuntos de importancia para todos los cartómagos. Pit tiene arrestos, y algunos de sus efectos más potentes ilustran la combinación eficaz de las sutilezas propias de la baraja mnemónica con la técnica manipulativa. Sus explicaciones en estos casos contienen recomendaciones prácticas y perspicaces sobre conceptos como el ritmo de ejecución, las pausas o la dirección de la atención. Los minuciosos consejos que Pit brinda a propósito de algo tan simple como llevar una carta concreta al lomo del mazo mediante cortes por aproximación, o del ritmo de una parada psicológica, son fruto de su vasta experiencia.

Pero, sin duda, lo que más me gusta de En orden de ilusión no son, de hecho, ni los efectos ni los métodos, sino la originalidad y el talento que Pit demuestra para idear presentaciones cautivadoras. Pit es un tipo peculiar, muy divertido (cualidades que quizá le haya contagiado Heinz). Reconoce que uno de los principios que subyacen a la magia es que estamos presentando algo que no es real… ¡Y que el público lo sabe y lo aprecia! Así que podemos divertirnos, sin necesidad de tomarnos la situación demasiado en serio, y dar rienda suelta a nuestra imaginación. Las muletillas que usa Pit, sus ganchos de presentación y frases de apertura, crean situaciones irónicas que invitan a que los espectadores «jueguen». «¿Sabían que las cartas de la baraja a veces hablan entre ellas?...», o «Para este juego necesito a alguien que siempre tenga mala suerte…», o pseudoexplicaciones del tipo «Voy a utilizar dos barajas y usted puede usar la que desee. Así, si el juego sale mal, la culpa la tendrá usted por haber elegido la que no debía». O incluso premisas desconcertantes como «A veces los mejores juegos son los que nunca llegaron a ocurrir». Esa clase de temas y premisas hacen posible que el público juegue, se relaje, y participe en la historia.

Pero que Pit sea un tipo extravagante y alocado no lo explica todo. Sus argumentos y todas sus teorías sobre cuestiones relacionadas con la presentación y lo teatral emanan de su íntima relación con Juan Tamariz, de su vasta experiencia presentando magia de cerca y de escenario, así como de su habilidad para aprehender y explicar los principios teatrales responsables del éxito de su magia. El libro está repleto de observaciones sobre cuestiones como cuándo y de qué manera pasar a la «actitud de actuar», o el uso de los gestos, o la importancia de la verdad (de la verdad artística), y muchas otras ideas. Aunque sólo leyeses esta obra como referencia en la que encontrar lecciones sobre presentación, te aprovecharía con creces.
Por último, el libro es fácil y divertido de leer. El estilo de Pit es a la vez lúcido y preciso, y sus resúmenes iniciales, tanto del efecto como del método, resultan tremendamente útiles. Es evidente que Pit no sólo disfruta actuando, sino también hablando con todos vosotros, sus lectores. Obviamente, un artista capaz de decir sobre su propia presentación «Verás que aquí la confusión, la diversión, la pena y la náusea son reacciones del todo aceptables» merece que lo tomen a risa.

Hace unos años tuve el honor de escribir la introducción de la edición en inglés de la Sinfonía en mnemónica mayor de Juan. Desde hoy, tu biblioteca de magia con baraja mnemónica cuenta con un nuevo y magno volumen: En orden de ilusión, de Pit Hartling.

Simon Aronson
Chicago, Illinois



Woody Aragón

¡Orden en la sala!

Se abre la sesión. Entra su señoría, el honorable juez de paz Aragón.
El juez Aragón entra y comienza a leer.

Tras examinar las pruebas aportadas y los alegatos expuestos por la defensa y la fiscalía, en el caso de los magos españoles contra el señor Pit Hartling, este tribunal ha tomado su decisión y expone:

Que la prueba número 1, el libro En orden de ilusión, demuestra los años que el Sr. Hartling lleva presentando y puliendo los terribles actos de magia que describe. No se trata solo de (buenas) ideas, sino de juegos que han sido depurados con el paso del tiempo y que, según hemos podido comprobar y garantizamos, han sido utilizados con diabólico éxito ante público «real».

Que el acusado Hartling es un gran escritor y describe con todo lujo de detalles los métodos y procedimientos utilizados en sus fechorías, siendo fácil de seguir baraja en mano cualquiera de los efectos, sin importar cuál sea la mnemónica que se utilice, ya sea la de Simon Aronson, la de Juan Tamariz, o la más reciente en el tiempo de un tal Woody Aragón (quien se encuentra en estos momentos cumpliendo condena cerca de Alcalá-Meco); todo el material incautado en el libro es aprovechable para quien tenga una baraja memorizada en su arsenal mágico.

Como agravante de la acusación, se incluye la edición premeditada de la siempre instigadora Editorial Páginas, con maquetación impecable y excelentes fotografías que facilitan al máximo la asimilación y ejecución del material, lo que da como resultado una calidad fuera de lo común que también induce a sospecha.

Examinado el material, el tribunal detalla sus conclusiones sobre las tres partes en que se dividen los cargos.

Sobre la primera parte del libro: se describen juegos altamente peligrosos cuyo único punto en común es que se ejecutan con una baraja en mnemónica, cualquiera que sea el orden que se utilice. Se advierte especialmente, a quien esté interesado, sobre los riesgos de usar «Las fórmulas del póquer» –el sistema soñado para delinquir haciendo trampas en timbas o casinos– que el peso de la ley caerá sobre él.

Sobre la segunda parte: revela la técnica mental que el Sr. Hartling describe como «Plaf» y varios juegos derivados de ella. El Tribunal considera que el último, concretamente «Un error muy correcto» es tan dañino y efectivo que debería ser declarado ilegal. Y recuerda al acusado la responsabilidad de su compinche en esta trama, el Sr. Behr.

Por último, sobre la tercera parte dedicada a juegos específicos para el orden de la mnemónica de Tamariz (aunque algunos fácilmente adaptables a los otros órdenes): se incluye la agravante de que el mismísimo Juan ha exclamado su asombro y admiración y ha declarado que estos juegos tienen delito.

– ¡Protesto! –grita el abogado defensor, Luis Alberto Iglesias. ¡Aquí no estamos juzgando al señor Tamariz!

– ¡No ha lugar! Y modere su tono señor Iglesias, si no quiere que anulemos el proceso dada su implicación como traductor de la obra.

Por tanto, a los 27 días del noviembre de 2017 y expuestos los hechos…

Este tribunal encuentra al Sr. Pit Hartling CULPABLE del cargo de escribir un libro realmente extraordinario y le condena a publicarlo traducido al castellano para así ponerlo a disposición de los magos españoles.

Se aconseja al señor lector, que se persona como parte interesada, que lea, relea, practique y deguste este trabajo. Es una cuestión de justicia.

Se levanta la sesión
Martillazo en la mesa (murmullos)

¡Orden en la sala! ¡¡ORDEN en la sala!!

Woody Aragón
Madrid