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Miguel Gavilán
por Mago Jhoez

Miguel Gavilán

Entrevistado por Un mago, quizá no demasiado conocido para el gran talento que tiene. Su número está muy bien montado y tiene influencias de los grandes. Espero que disfrutéis de esta entrevista tanto como nosotros al realizarla.

Jhoez: ¿Cómo y cuándo empezaste en la Magia?
 Miguel Gavilán: Como la mayoría de magos españoles empecé con el clásico Magia Borrás que me regalaron mis padres. No recuerdo la edad. Mi real interés en un aprendizaje más profundo empieza en el año 1991 (con 12 años) cuando anuncian por televisión El mundo mágico de Tamariz. Era un curso por fascículos que te entregaban cada semana y que duró algo más de un año. Todos los niños de mi edad idolatrábamos al maestro Juan Tamariz. Ahí pude encontrar todo lo necesario para poder iniciarme y desarrollarme en este maravilloso arte. Es una pena que no se haya vuelto a editar.

J: ¿En qué rama empezaste y cuál era tu principal influencia?
 MG: Cartas y close-up en general. En este curso era lo que básicamente te enseñaban para la iniciación a la magia. Cada vez aumentando la dificultad en la técnica. Era un curso muy completo. También había rutinas de escenario y otros artes afines, los cuales me enseñaron que el arte de la magia abarcaba mucho más de lo que yo pensaba. Las principales influencias eran, por supuesto, los magos del momento. Tamariz, Carrol (que en paz descanse), Andreu, Regueira, Montty, etc. Ellos eran la referencia más cercana a seguir y grandes modelos ejemplares para mí. En aquella época no existía internet y el acceso a la magia era más difícil, ya que en Mallorca estaba completamente solo. Grababa en VHS toda la magia que salía en TV en aquella época. Aún conservo esas grabaciones. Tengo imágenes que han marcado mi infancia y valen su peso en oro.

J: Cuéntanos en qué te basaste para crear tu número actual.
 MG: Como podréis observar todos los que habéis visto mi acto, es un numero clásico de palomas (vela, cartas, pañuelos, etc.). Realmente no aporto nada nuevo, ni en técnica ni en contenido. Tan solo he fusionado dos artes como son la magia y el flamenco. Antes tenía el pelo largo. El número de palomas era aún más clásico ya que llevaba un frack. El contenido era prácticamente el mismo. Lo curioso es que cuando llegaba a los eventos no sabían que yo era el mago, todos pensaban que era un bailaor de flamenco con el pelo largo y rizado. A raíz de eso dije: «¿Por qué no? Podría funcionar». Puesto que el flamenco es el arte representativo español, fusioné ambos y ese fue el resultado. La verdad es que me siento muy orgulloso del personaje flamenco, sin embargo, es un estilo de música que no escucho habitualmente. Lo mío es el hard rock.

J: ¿Cuántas horas diarias de práctica le dedicas al espectáculo?
 MG: Al principio dedicaba unas cuatro horas diarias a ensayar por separado cada escena del número. Trabajar con animales es algo muy serio y hay que tener en cuenta que son seres vivos y que no pueden aguantar física y psíquicamente el mismo tiempo que tú. Cada aparición de paloma la hacía por separado entre cuatro y seis veces para ir cogiendo el tacto, pero el resto de material tangible como vela, cartas y demás, todas las horas que hicieran falta. Llegó un momento en el que lo hacía diariamente en el escenario y ese es el mejor rodaje. Ya sabes que la mejor escuela es el directo.

J: Has tenido la suerte de realizar tu espectáculo en «Le Plus Grand Cabaret du Monde», ¿qué sentiste al actuar allí?
 MG: Creo que para mi fue como recibir un premio más. Poder estar en un programa de TV en el que van los mejores artistas del mundo no tiene precio. Era algo que me daba mucho miedo pero que no podía rechazar. No todos los días te ofrecen una oportunidad así. Durante todo el viaje y los momentos de espera fue muy duro para mí. Era la primera vez que tuve dudas sobre la ejecución. Desde el minuto cero al subirme al escenario me temblaban las piernas y solo rezaba porque no saliera nada mal. No puedo decir que esté satisfecho con el resultado ya que la presión no me hizo estar al 100%, pero cuando vi la grabación puedo decir que al menos técnicamente estuve correcto. Si tuviera que definirlo con una sola frase diría: «Una experiencia más, que volvería a repetir».

J: A todo mago le encanta recibir premios y tú has ganado el «1º Premio de Magia de Escena» en el año 2007 y el «Mandrake d'Or» en el año 2011. Coméntanos tus momentos vividos al recoger estos galardones.
 El Nacional era un asunto personal. Tenía muchas ganas de concursar sin ánimo de ganar un premio. Solo quería mostrar ante la comunidad mágica mi acto y mi personaje flamenco. Afortunadamente la suerte estuvo de mi parte. Recuerdo que fue muy duro pues la organización me puso muchas trabas por el camino. En el momento de recoger el premio me sentí muy aliviado, pero no por el resultado del esfuerzo del trabajo en el acto de palomas, sino por la lucha perseverante de querer concursar ese día. El Mandrake d’Or fue algo que vino solo. A raíz del Le plus grand cabaret du monde muchos de los magos que pasan por allí tienen prácticamente el Mandrake garantizado. El organizador, Gilles Arthur, me dijo que se enamoró de mi número y que me consideraba merecedor del premio. Este galardón no es como el de un Congreso Nacional ni un Mundial FISM, pero para mí es un gran reconocimiento a mi carrera artística. Lo guardo con mucho honor.

J: De los premios anteriores, ¿a cuál le tienes más aprecio? ¿Cuál te fue más difícil de conseguir?
 MG: Como he comentado antes el Mandrake d’Or es mi favorito, ya no solo porque es algo que no es fácil de conseguir, y realmente es un jurado de una sola persona quien decide si lo mereces o no, sino que es una figura muy bonita, muy simbólica y que brilla con luz propia. Como dije antes, es un honor tenerlo en la estantería de mi casa.

J: ¿Crees que en los archipiélagos la magia está un poco más apartada por no estar en la península?
 MG: Creo que ésta pregunta tiene dos respuestas. Una es sí y otra es no, para el aprendizaje. Es verdad que en su momento habría agradecido mucho haber tenido un círculo mágico o un amigo profesional que me hubiera indicado el camino sin tropezones. Cometí muchos errores en el desarrollo y la evolución. Es normal, estaba solo. Todos necesitamos un maestro que nos forme, nos adiestre y nos aconseje. Yo solo tenía mi instinto y mis padres como conejillos de indias. Hoy en día hago un repaso del pasado y agradezco mucho el haber estado solo en mis principios en el mundo de la magia. Gracias a esos tropezones he aprendido mucho a la hora de desarrollar técnicas y demás. Hay cosas que no se pueden explicar en los libros y que no vienen en los vídeos, solo están en tu interior. Cuando estás aprendiendo por tu propio pie y sin nadie a tu lado, tu cabeza se activa de otra forma. Es como intentar sobrevivir prácticamente con medios básicos. Lo que no te mata, te hace más fuerte. He ahí una prueba de mi lucha y mi pasión constante por la magia. Afortunadamente ahora si hay muchos más medios e información que nos llega a Mallorca.

J: ¿Qué esperas conseguir en un futuro de la Magia? ¿Qué te ha aportado hasta ahora?
 MG: Todos los artistas somos muy ambiciosos y siempre queremos más o queremos lo que no tenemos. Creo que ahora me encuentro en un punto en el que me encanta lo que hago, lo que tengo y lo que he conseguido. Eso no me lo puede quitar nadie, porque es el fruto de mi sudor. Hay una frase del maestro Freddie Mercury que la tengo muy presente y que dice: «No pierdas el tiempo preocupándote de lo que piensan lo demás sobre ti y lo que haces. No dudes. Avanza, triunfa. Quizá mires atrás y te avergüences de algunos momentos, pero a la larga, tendrás tu respeto y algo sobre lo que construir tu vida». He invertido mucho en este arte. Tiempo, dinero, éxitos y fracasos. Al final tengo lo que merezco hasta el momento, pero nunca dejaré de luchar y seguir avanzando. ¿Qué me deparará el futuro? Quien sabe... lo que siembras es lo que recogerás.

J: Almussafes, Hocus Pocus o el Congreso Nacional de Magia son algunos de los muchos eventos mágicos de España, pero hay muchos más. El número de estos festivales actualmente es muy alto, ¿crees que fomentan más la magia entre los profanos o entre los magos?
 MG: Yo siempre he dicho que la magia es para los profanos. El público ve hecho realidad lo imposible. Yo nunca he intentado montar un número de magia para el público mago. Ahí tienes la prueba en mi acto de palomas. Es un número sencillo y muy fácil de entender para todos los públicos. Me he preocupado más por la presentación que por la técnica. Admiro mucho a aquellos que se pasan horas y horas en la modalidad de la manipulación hasta conseguir un resultado óptimo como mi gran amigo Arkadio o Eduardo Galeano. Pero también admiro mucho la creatividad y la puesta en escena como mis queridísimos amigos los Dream Makers. La magia es para todos los públicos y quiero decir con ello que hay efectos para profanos y otros que solo los entendemos los prestidigitadores, o que solo lo sabemos valorar nosotros. Cuando mostramos un número en escena tenemos que saber diferenciar muy bien a qué público va dirigido. Es algo muy bueno que haya festivales de magia ya que eso potencia aún más nuestro arte y el interés por el teatro. Ojalá hubiera más.

J: A mediados del siglo XX conseguir libros y vídeos de Magia era muy difícil. Por el contrario, actualmente hay mucha cantidad de información en bibliotecas y sobre todo en internet. ¿Cómo crees que ha evolucionado la Magia en ambas épocas? ¿Crees que esta cantidad de información fomenta la Magia o la destruye?
 MG: ¡Uff, difícil pregunta! El problema que es ahora hay exceso de información y eso en ocasiones no nos hace valorar lo que tenemos al alcance de nuestras manos. Como te dije antes, agradezco muchísimo el haber tenido el acceso limitado a la magia porque me ha hecho desarrollar e insistir en algunos efectos, en concreto como los aros chinos. Si hubiera nacido en la magia en ésta época, quizá yo sería de otra forma, o quizá no habría continuado. A muchos les ocurre que empiezan, pero será un camino efímero porque no saben continuar o porque lo están haciendo de forma muy errónea como puede ser internet (YouTube). No tienen a nadie que les guíe y les diga lo que está bien y lo que está mal. Sin embargo, hay algo muy bueno en la magia de internet. Existen los que se preocupan y consideran internet solo un medio de contacto y que no termina solo en la pequeña pantalla. Gracias internet y las redes sociales podemos utilizarlas como medio publicitario y de marketing para promocionarnos y mostrar al púbico profano que hay algo más después del programa Sálvame. Estos son los que luego vienen a nuestros show, para ratificar que lo que vieron en el YouTube es real en el directo.

J: Para finalizar esta entrevista, ¿te gustaría decirle algo a los lectores de Páginas?
 MG: Hay una palabra que siempre la llevo en mi interior y es perseverancia. Además de mago también soy músico (batería). He aprendido con la música que cuando no te sale un redoble o un acorde no te tienes que dar por vencido. Llegará un momento en el que te saldrá por sí solo y de forma natural. Eso te quedará registrado de por vida y cada vez te saldrá mejor. Ten paciencia, insiste y no tires la toalla tan rápido. Lo que más te cueste en aprender, mejor te saldrá en el futuro. No tengas miedo de avanzar despacio, ten miedo de quedarte donde estás. Perseverancia.