16/03/2011
No siempre se tiene la suerte de vivir tan cerca de un mago que es capaz de realizar manejos con cartas, monedas y lo que se le ponga por delante como lo es Miguel Gómez.
Qué maravilla. Ver una baraja en sus manos es sentir que ésta cobra vida y ya es capaz de albergar los milagros que se le ocurra...

