PRÓLOGO
Roberto Light
Roberto Giobbi

Prólogo por Pepe Carrol

Mi buen amigo Roberto Giobbi me ha pedido que prologue la serie de libros “Roberto Light”. La primera impresión que tengo proviene del título…

“Roberto Light” me hace pensar –en un primer momento– en un cambio de apellido de su autor por temor quizás a una fama internacional ya agobiante o miedo al peligro fiscal que supone un excesivo número de ventas…

Pero recapacito y pienso que no, que quizás quiere aludir a su nueva dieta (que por cierto, no le vendría nada mal… ya que la última vez que te he visto, Roberto, tenías una curva representativa de autor bien alimentado).

Vuelvo a recapacitar y, por fin, creo que lo de “light” indica que en estos libros Roberto no ha querido sacar su artillería pesada (técnicas complicadas, pases de gran dificultad…) sino que nos obsequia con efectos que por encima de todo son de facilísima ejecución y prácticamente automáticos… es decir, “ligeros”.

Sé que –tal vez– algunos cartomagos pueden considerar este tipo de cartomagia como menor… pero discrepo por completo. Por un lado, en estos juegos hay tanto o más ingenio que en rutinas de mayor dificultad manipulativa y, por otro lado, la tranquilidad que confiere el no tener que ejecutar ninguna manipulación los hace ideales para recrearse en la presentación… y poder probar en ellos técnicas expresivas (gestuales y verbales) tan importantes para una buena presentación. Más adelante podremos aplicar esos registros de actuación, con la relajación necesaria, en los efectos de una mayor envergadura manipulativa.

Pienso que Roberto ha titulado muy bien sus libros al utilizar el adjetivo “light”, porque aunque los juegos descritos son bajos en calorías y en grasas, mantienen toda su carga de proteínas, vitaminas, minerales y fibra, es decir, lo esencial para ser un buen alimento… lo esencial para ser muy buenos juegos de magia.

Para mí, lo más importante de un juego es que “funcione” ante el público, es decir, que no sea una mera creación teórica de su autor… sino que haya sido puesto en práctica y que se compruebe que causa efecto mágico (no olvidemos que el efecto es la razón de ser y de existir de un truco de magia) en los espectadores.

Pues bien, en todos los efectos de estos libros se percibe en una primera lectura, que Roberto los ha probado, y que han pasado la prueba del público… es decir, utilizando una expresión del argot artístico, que “pegan duro” (la verdad es que no sé si es una expresión del argot artístico, pero me parece muy gráfica).

Como siempre, Roberto no ha escatimado esfuerzo en la descripción de los efectos… (no en vano, Roberto ha adquirido como autor un prestigio internacional), todos están escritos con gran profusión de detalle y con más rigor y precisión que la tabla de multiplicar… No olvidemos que Roberto es suizo.

Mi opinión es que estos nuevos libros de Roberto no sólo nos aportan una muy buena ración de cartomagia “light”, en el sentido de “ligera”, sino también en el sentido de “luminosa” y que están destinados a brillar con luz propia en nuestras estanterías de Magia.

Deleitémonos con ellos.

Pepe Carrol